lunes, 4 de marzo de 2013

Nunca pensaste en eso

Nunca pensaste en eso, en que se iría de tu vida sin dejar huella, ni una sola explicación, ni siquiera un por qué. O quizás si, quizás si habían explicaciones y algún que otro por qué, pero no quiso decírtelo. Ella veía, observaba, pensaba, lloraba pero prometió no dejar de sonreír nunca y así hizo, NUNCA dejó de sonreír. Todas sus amigas pensaban que fue ella, la que jodió toda esa "relación" sin saber que la habías echo llorar todas las noches antes de dormir, que la habías ilusionado, le habías mentido y peor aún, habías jugado con sus sentimientos. Ella era fuerte, o lo suficientemente astuta para darle a entender eso a la gente, que nada le importaba y que ella había sido la culpable.
Quiso seguir así y la mentira que le decía a la gente le perduraba años, después de ti, no quiso a ningún chico más en su vida, le cogió miedo a las relaciones. Hasta qué un día se dio cuenta de que se había creído su propia mentira, se dio cuenta de que era culpa tuya, no suya y decidió seguir con su vida. Arriesgo con un chico, y no se equivocó, se le veía feliz. 20 años después la viste por la calle de la mano con el, su hijo en la otra mano y a el llevando un carrito con otro bebé dentro, la viste feliz y eso te jodió. Nunca pensaste en eso, en que podía haber personas mejores que tu, personas que de verdad la valorarán y la hicieran llorar de la risa, y jugaran con ella pero debajo de las sábanas a hacerle cosquillas.

Cuida lo que tienes, por que puede venir otro y hacerlo mejor que tu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario